Tras cuatro semanas intensas, marcadas por algunas lluvias inesperadas, la campaña de excavaciones en El Rebollar llega a su cierre… y lo hace dejando tras de sí descubrimientos que han superado todas las previsiones.
Durante más de un mes, el equipo ha trabajado sin descanso para conocer nuevos secretos del pasado de El Boalo. Aunque los trabajos sobre el terreno concluyen aquí, la investigación continúa: ahora comienza una fase clave de análisis, catalogación y estudio minucioso de los materiales y estructuras hallados, que se prolongará durante los próximos meses hasta el inicio de una nueva campaña.
Las intervenciones han permitido excavar las estancias del edificio 2 y finalizar por completo el edificio 3. Todo apunta a que estas construcciones podrían situarse en época tardoantigua, con posibles reutilizaciones durante el periodo bajomedieval. No obstante, será el estudio detallado de los materiales el que confirme estas primeras hipótesis.
Entre los grandes interrogantes que se abren ahora, destaca uno especialmente sugerente: ¿qué vínculo guardan estas nuevas estructuras con la antigua iglesia visigoda, posteriormente reformada en época bajomedieval? Resolver esta cuestión será fundamental para reconstruir la evolución histórica del enclave.
Como dirección del proyecto, queremos cerrar esta campaña expresando un profundo agradecimiento a todas las instituciones y personas que la han hecho posible. Especialmente al Ayuntamiento de El Boalo, Cerceda y Mataelpino, por su financiación; a la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid, por su apoyo y respaldo en la conservación y los estudios asociados; a la Universidad Autónoma de Madrid, por impulsar la investigación y su difusión; y, por supuesto, a todo el equipo humano (voluntarios, estudiantes, docentes y profesionales) que ha convertido esta experiencia en algo extraordinario.
Gracias por formar parte de este viaje al pasado y por ayudar a devolver a la luz la historia más antigua de El Boalo.